Niños en riesgo aprenden acerca de sus derechos humanos en el campamento de verano.


Niños de la comuna de Alto Hospicio (norte) quienes participaron en el campamento de verano sobre derechos de los niños.

Para muchos niños, el campamento de verano es un lugar al cual van como escapatoria. Para algunos de ellos en Chile, los campamentos de la Fundación Laura Vicuña son un lugar al cual ir ¡para sentirse empoderados!

La Fundación Laura Vicuña fortaleció los materiales de capacitación para voluntarios, para llevar a cabo campamentos de verano informativos, entretenidos e interactivos centrados en enseñar a niños provenientes de sectores vulnerables acerca de sus derechos humanos básicos gracias al aporte de $16,800 dólares canadienses provenientes del Fondo Canadiense para Iniciativas Locales (FCIL) de la Embajada.

La sección chilena de esta fundación internacional se dedica a desarrollar programas y proyectos sociales que empoderan a niños menos favorecidos que viven en regiones vulnerables, lo que incluye más de 42.000 niñas, jóvenes y mujeres anualmente.

Los fondos proporcionados por el FCIL fueron utilizados para actualizar los materiales de capacitación para los voluntarios del campamento de verano. A los veinte voluntarios jóvenes, monitores de las cuatro escuelas de verano a lo largo de Chile, se les enseñó acerca de los fundamentos de la Convención sobre los Derechos del Niño, de la cual Chile es signatario, y los diferentes métodos para enseñar a los niños acerca de sus derechos humanos básicos de forma entretenida e interactiva.

Los niños que participan en los campamentos de verano de la fundación, viven en algunos de los barrios más pobres de Chile. Este año los campamentos de verano se desarrollaron en Alto Hospicio (cerca de la ciudad de Iquique en el norte), Renca (Región de Santiago), Lautaro, y Lonquimay (ambos ubicados al sur en la región de la Araucanía, hogar del grupo indígena Mapuche).

Las duras condiciones de vida para las familias locales que habitan en estas cuatro regiones, son exacerbadas por los bajos ingresos, la falta de empleo y viviendas precarias. Las estadísticas han demostrado que las personas, tanto de comunidades indígenas, como no indígenas, viven en la pobreza o en la miseria más absoluta; Alto Hospicio (16,26%), Renca (19,2%), Lautaro (20,9%), y Lonquimay (37,78). Como consecuencia, los jóvenes de estas comunidades a menudo no tienen oportunidades de participación y desarrollo infanto-juvenil.

Estos campamentos de tiempo completo han permitido que niños, quienes de otro modo probablemente no hubiesen tenido actividades estimuladoras durante sus vacaciones de verano, interactúen con otros mientras que aprenden lecciones valiosas que les cambiarán la vida acerca de sus derechos humanos básicos. A través del uso de artes visuales y teatrales, los niños expresaron lo que aprendieron acerca de sus derechos y sus responsabilidades como ciudadanos y como niños. Los beneficios que se esperan de estos campamentos, son que niños y jóvenes comiencen a crear altas expectativas para su desarrollo.

La Fundación Laura Vicuña es una organización cristiana internacional fundada en 1990. Se dedica a abordar las necesidades y problemas de niños en situación de calle. La Fundación apunta a garantizar la continuidad y convergencia de intervenciones educacionales y de desarrollo, para empoderar a los niños a que sean ciudadanos honestos, productivos y autosuficientes.