





En medio de un atardecer sobre Valparaíso, una representativa muestra de funcionarios canadienses y chilenos celebraron el centenario de la Armada canadiense y el Bicentenario de Chile. Este evento incluyó a los comandantes en jefe de las Armadas de Chile y Canadá, miembros de la Marina, además de parlamentarios, funcionarios gubernamentales y líderes empresariales y de la sociedad civil de Chile, así como a las tripulaciones de los buques HMCS Protecteur y HMCS Algonquin.
Co-organizado por la Embajadora Sarah Fountain Smith y por el vicealmirante Dean McFadden, Jefe del Estado Mayor de la Armada de Canadá, más de 150 invitados participaron en una recepción que brindó una valiosa oportunidad para profundizar aún más los vínculos entre ambos países. El barco HMCS Algonquin estaba decorado para la ocasión con un toldo de brillantes colores rojo y blanco, que daba un toque netamente canadiense a la reunión.
La visita de estos buques reafirmó claramente que Canadá considera a Chile un socio estratégico en la búsqueda de la democracia, la prosperidad y la seguridad en las Américas. Ampliar la cooperación en materia de defensa entre ambos países es un componente clave de estos objetivos.
En su discurso ante los presentes, el Vice-Almirante McFadden destacó que ambas armadas "comparten una relación fundamental que sigue creciendo y madurando” y que “está basada en una visión común". En efecto, el impacto indeleble y positivo de las extensas costas de ambos países, de sus comunidades y culturas marítimas, han hecho que la Armada juegue un papel central en la historia y desarrollo tanto de Canadá como de Chile.
Durante su recalada en el principal puerto de Chile, los buques Protecteur y Algonquin participaron en un ejercicio multinacional durante tres días que estuvo centrado en la práctica de diversos aspectos de las operaciones navales, incluyendo guerra anti-submarina, entre otros. Tales ejercicios conjuntos ayudan a mejorar la capacidad de Canadá y Chile para protegerse contra las amenazas - económicas, ambientales o de otro tipo. Más importante aún, permiten que la gente se conecte: marinero a marinero, soldado a soldado, y persona a persona. Tales conexiones, a su vez, sirven de fundamento de la relación bilateral.
Esta estrecha relación se vio reforzada por la participación del HMCS Algonquin en la Revista Naval del Bicentenario de la Armada de Chile, junto a buques de otros cinco países.
Con la bandera canadiense flameando con orgullo en la popa, los hombres y mujeres de la Armada, el Ejército y la Fuerza Aérea de Canadá se cuadraron a bordo del Algonquin para saludar fuertemente con un "¡Viva Chile!" mientras navegaban, un gesto que fue profundamente apreciado por todos.