Antecedentes

(Inglés/Francés)

Situado en los faldeos de los Andes, en la Región Metropolitana de Santiago de Chile, el Templo Bahá'í de América del Sur utiliza la luz para su inspiración espiritual y conceptual.

Con una duración de catorce años en la realización, este templo de culto representa el último de los ocho templos continentales encargados por la comunidad Bahá'í.

El principio de la universalidad que está al centro de la fe Bahá'í, dictó los aspectos de la arquitectura; un diseño que da la bienvenida a personas de todos los credos y culturas, y reconocible como una casa de culto sin hacer referencia a una iconografía específica. El proyecto especificaba una estructura de domo de nueve lados con nueve entradas que simbólicamente dan la bienvenida a personas provenientes de todos los lugares de la tierra.

Desarrollado a través de bocetos hechos a mano, modelos físicos, y tecnología digital de punta, el diseño está compuesto por nueve hojas armoniosamente curvadas que enmarcan un espacio abierto, accesible, lleno de luz propicio para la oración y la meditación.

La estructura del templo consta de tres secciones principales: una base de hormigón de dos pisos compuesto por un subterráneo con un túnel de servicio, una planta baja y un entrepiso; una superestructura de acero formada por nueve alas idénticas, de 30 metros de altura, y aisladores sísmicos que separan las partes del edificio que están bajo el nivel del suelo de aquellas que están arriba.

Las superestructuras de las alas están compuestas de cientos de piezas de acero de perfil delgado desarrolladas individualmente y conexiones de nodos. Cada una de las alas se apoya sobre columnas de hormigón de rodamientos sísmicos, de manera que si hay un sismo, la plataforma de concreto puede deslizarse para absorber el impacto.

Una investigación sobre las cualidades de los materiales que capturan y expresan la luz dio como resultado el desarrollo de dos materiales de revestimiento: una capa interior de mármol excepcionalmente translúcido proveniente de Portugal, y una capa exterior de paneles de vidrio fundido desarrollado para este proyecto.

La investigación para el revestimiento exterior de vidrio fundido duró casi cuatro años, trabajando en colaboración con artesanos del estudio Jeff Goodman de Toronto. Un notable número de 21.129 piezas individuales de vidrio fundido, tanto planas como curvas, fueron creadas y ensambladas para crear cada una de las nueve alas. En el interior, piezas planas de mármol cortadas con chorros de agua mientras que las partes curvadas se extrajeron de bloques.

Las curvas complejas del diseño conceptual requirieron que el estudio buscara más allá del software tradicional de visualización tridimensional utilizado por la industria de la arquitectura, hacia las plataformas de modelado orientados a la fabricación y la manufactura.

El software CATIA, principalmente utilizado en ese momento por las industrias automotriz, de aviación y aeroespacial, fue seleccionado por su capacidad para gestionar una gran cantidad de datos geométricos y de información, requerido para producir una forma tan compleja y no regular, así como para transferir esta información directamente a las máquinas de fabricación.

La fabricación final de la superestructura de acero fue posible gracias a técnicas avanzadas, desde corte por plasma CNC a máquinas fresadoras de 5 ejes CNC. Las numerosas partes fueron ensambladas en Alemania en secciones que permitieron su envío y posterior montaje en Chile.

El emplazamiento está expuesto a diversas condiciones meteorológicas y está ubicado en una zona altamente sísmica. En consecuencia, el diseño estructural del templo tenía que resistir sismos, vientos y temperaturas extremos.

Las piezas prefabricadas para la estructura y el revestimiento del edificio, realizados con la ayuda de tecnologías avanzadas de topografía tridimensional, fueron enviados desde varios países, donde fueron fabricados, y luego montados en el sitio en Santiago.

El uso sofisticado de BIM para coordinar una serie de consultores desde la etapa de diseño hasta la construcción aseguró que una forma compleja pudiera juntarse sin interferencias entre los distintos oficios, ya que el modelo se actualizaba en un único modelo 3D durante las reuniones en el sitio de la edificación.