27 de junio de 2012
Muy buenas noches.
Gracias a la Viceministra Cristina Aguiar, representante del Ministro de Relaciones Exteriores. “Su presencia aquí muestra lo importante que es para la República Dominicana la relación entre nuestros dos países.
Ante todo me gustaría, en nombre de Christine y el mío, tomar este momento para agradecer a todos ustedes por venir hoy día y a nuestros patrocinadores por este evento. Ellos siempre han apoyado a la Embajada de Canadá durante mi estadía como embajador.
Amigos, cuando llegué por primera vez hace tres años, yo estaba ansioso de empezar mi trabajo como embajador. Mientras esperaba pacientemente por dos meses y medio para presentar mis credenciales, tuve la oportunidad de conocer grandes personas y muchas de ellas hoy son mis amigos. Hicieron lo posible para ayudarme a entender porqué la República Dominicana es un país maravilloso lleno de paradojas. Me mostraron que la gente aquí es fundamentalmente optimista y resistente.
Como este posiblemente sea la última vez que pueda públicamente reconocer a algunos de ellos, quiero empezar con un miembro de la Suprema Corte de Justicia, el Dr. Julio César Castaños Guzmán y su esposa Belkis.
Durante mi primera recepción a pesar del mal tiempo, el entonces Presidente de la Junta Central Electoral vino a mi casa y nos dio la bienvenida a mi familia y a mí a este país.
A través de los años siempre pude contar con él para darme un poco de su tiempo y conversar conmigo como el embajador de Canadá. Gracias Doctor.
También a mis amigos de Participación Ciudadana, especialmente a Pancho Álvarez y Javier Cabreja que han mostrado a mí y al mundo el verdadero significado de los valores democráticos mientras mantienen la gracia bajo presión.
Al Jefe de la Policía, el Mayor General Polanco Gómez, un amigo liceísta y a alguien a quien debo toda mi gratitud por asegurar la seguridad de mis hijos después de darnos cuenta de lo rápido que un domingo tranquilo puede convertirse en una aventura en este país.
Al Director General de Inmigración José Ricardo Taveras, por todo el tiempo para intercambiar puntos de vista conmigo y Cy Winter de la Organización Internacional de las Migraciones, durante múltiples reuniones a nivel profesional y también social.
A Monseñor de la Rosa Y Carpio de Santiago, un hombre que me enseñó que en este país hasta a un hombre de Dios odia perder en dominó.
Este es un país que ha producido muchas mujeres valientes en el espíritu de las Hermanas Mirabal. Nuria Piera, periodista, Cristina Sánchez de “Tú Mujer y Sonia Pierre, ya fallecida, son de las más conocidas y les tengo mucho respeto porque defienden sus creencias.
También he conocido mujeres valientes que trabajan en la obscuridad proveyendo asistencia básica a los pobres tratando de hacer de este un mejor país como es el caso de las monjas canadienses.
A las fiscales Yeni Berenice Reynoso y Rita Duran por su energía y optimismo en el relanzamiento de la “Línea Vida”, un proyecto de ayuda para reducir la violencia contra la mujer.
Tanto el Scotiabank y como la Embajada de Canadá estamos orgullosos de su asociación con este proyecto por ser objeto de mucha importancia para este país porque la violencia contra la mujer debe parar.
También quiero agradecer a los becarios están aquí con nosotros en esta celebración. Esos jóvenes líderes experimentaron lo que era estudiar en Canadá y fueron excelentes representantes de la República Dominicana.
Ahora, quiero agradecer a mi otra familia en este país, el equipo de beisbol del fin de semana, dirigido por mi canchanchan el Dr. Luis Scheker. Y también al equipo de beisbol del Licey que me ha mostrado porque siempre se le ha llamado“El Glorioso”.
Más que nada, voy a extrañar las noches en el estadio viendo el deporte que más unifica a este país. El beisbol nos une casi tanto como la política y la ideología nos puede dividir.
Mientras Canadá usualmente celebra el Día Nacional el primero de julio, elegimos celebrarlo el 27 este año. ¿Por qué el 27? El número 27 tiene un gran valor simbólico para la República Dominicana.
La celebración de su día de independencia el 27 de febrero ha llevado a muchos dominicanos a considerar que el número 27 da buena suerte. En ningún lugar lo vemos más que en el mundo del beisbol donde muchos dominicanos cuando llegan a las grandes ligas eligen el 27 como su número.
De todos los jugadores nadie en el mundo ha tenido más éxito en este aspecto que Juan Marichal. Para aquellos de ustedes que han tenido el placer de hablar con Don Juan, ustedes sabrán que para él la palabra imposible no existe.
Para que un joven de Laguna Verde en Montecristi se haya convertido en el único dominicano llevado al salón de la fama se tiene que tener mucho optimismo.
Aunque no puede estar con nosotros esta noche, le visitaremos y le daremos un obsequio por su visita a nuestra embajada, en la cual muestra su gran sonrisa y la gorra de los Azulejos de Toronto. Gracias Juan por ser una inspiración para generaciones de dominicanos y a un embajador canadiense.
Ahora es el momento de brindar con un vino canadiense por las buenas relaciones entre nuestros pueblos.
¡Viva Canadá! ¡Viva la República Dominicana!
Gracias a todos.