Canadá ayuda a brindar una cálida bienvenida a los migrantes retornados salvadoreños


Hugo Sigüenza da la bienvenida al personal de OIM y a la Analista Política de la Embajada de Canadá, Gracia López para ver su negocio de producción de helado.


Tony es uno de los veinte beneficiarios que recibieron capital semilla del proyecto. Su nuevo negocio de pizza provee para él y su familia.


Consuelo Beltrán ha comenzado un negocio de costura especializada en la fabricación de ropa deportiva. Quien una vez fue inmigrante, ahora su sueño es ampliar su negocio en El Salvador y atender a su familia.

Un promedio de 200 salvadoreños regresan a El Salvador todos los días. La mayoría de ellos emigraron hacia América del Norte, con la esperanza de un futuro mejor para ellos y sus familias. El viaje puede ser muy peligroso y algunas personas se convierten en víctimas de la violencia, las pandillas, los cárteles de drogas e incluso la trata de personas durante su viaje.

 Esta es la razón por la que Canadá se ha asociado con la Organización Internacional para las Migraciones y el Gobierno de El Salvador para mejorar las condiciones y servicios que reciben los migrantes retornados una vez que están de vuelta en su país.

El proyecto mejora la infraestructura en el Departamento de Atención al Migrante, que es el primer punto de entrada para los migrantes retornados. Esto incluye baños adecuados para hombres y mujeres, tres cabinas telefónicas, dos salas de espera para los familiares de los repatriados, equipos de atención psicosocial, medicamento para la unidad de salud, más de 10.000 kits de higiene personal, ropa y calzado.

El proyecto también proporcionó atención psicológica a 150 migrantes que regresaron ya sea por vía aérea o terrestre y cuyos viajes han sido particularmente traumáticos. Para las víctimas de trata de personas, o para adolescentes, niños y niñas que viajaban por su propia cuenta, la atención psicológica a menudo es útil para ayudarles a afrontar la situación y seguir adelante.

Se brindó formación empresarial y capital semilla para apoyar la creación de 20 empresas para los migrantes repatriados. Este apoyo significó algo más que el establecimiento de una empresa: sirvió de base para un plan de vida en El Salvador. Hugo Sigüenza dirige una de estas 20 empresas. Él es un fabricante de helados artesanales; El señor Sigüenza decidió probar suerte en América del Norte en busca de un futuro mejor. Su viaje no tuvo éxito, pero cuando regresó a El Salvador, este proyecto le brindó una mano amiga.

El Sr. Sigüenza ahora utiliza una máquina motorizada que él mismo construyó y hace más de 400 unidades de helados artesanales al día. Él emplea directamente a tres personas para vender sus helados en las calles cercanas. El Sr. Sigüenza dice: "El apoyo que he recibido con mi producción de helado me ha dado una razón para quedarme en El Salvador con mi familia. No pienso irme de nuevo. Antes no sabía nada acerca de contabilidad. Ahora sé cuáles son mis costos, y cuanto estoy ganando. Llevo las cuentas y me está yendo mejor”.

El Embajador Canadiense Pierre Giroux expresó: "Este proyecto es sin duda un valioso ejemplo de cómo la cooperación canadiense se utiliza exitosamente en el apoyo al gobierno salvadoreño para servir mejor a sus ciudadanos. En este caso, estamos mejorando los espacios para atender a los migrantes que regresan quienes sin duda merecen una bienvenida cálida y humana en su país”.

El proyecto de Reintegración de Inmigrantes Repatriados y Víctimas de trata de personas  ha sido financiado por el Grupo de Trabajo de Estabilización y Reconstrucción del Gobierno de Canadá.