La búsqueda de los guatemaltecos por un mejor futuro: libre de desnutrición


Mujeres en Quiché que ahora le enseñan a sus propias comunidades acerca del atol y de las buenas prácticas nutritivas.


Artículos categorizados por grupos alimenticios – parte del proceso de aprendizaje para combatir la desnutrición.


Doña Tomasa prepara la Antigua bebida maya, el atol.

Niños con abdómenes agrandados, cabello ralo y ojos tristes—señales de desnutrición—pueden ser vistos en los caminos rurales de Guatemala.  La desnutrición, el “enemigo silencioso” del país afecta a la mitad de los niños menores de cinco años.  La desnutrición tiene un impacto en la capacidad intelectual de los niños, lo cual compromete su futuro.

En el 2012 el Fondo Canadá para Iniciativas Locales contribuyó CAD$60,000 a los esfuerzos de Guatemala para reducir la desnutrición en un 10% antes del 2015.  El FCIL apoyó a tres grupos que trabajan en comunidades rurales indígenas para atacar las causas fundamentales de este azote.

En el norteño departamento de Baja Verapaz, la pobreza afecta a la mitad de la población.  Las malas prácticas agrícolas y los malos hábitos de nutrición obstaculizan el crecimiento económico, a pesar de la fertilidad de la tierra.

Trayendo esperanza a los Achí

Canadá se enfocó en la población Achí, cuya edad promedio es de 17 años, para fortalecer las destrezas que podrían ayudarlos a diversificar su producción, mejorar su nutrición y reconstruir su economía.  Específicamente, el FCIL apoyó el Centro de Capacitación de la Fundación Nueva Esperanza.

162 bachilleres aprendieron acerca de la diversificación de los alimentos a través del nuevo programa de educación técnica ofrecido por el Centro.  Los estudiantes lanzaron un negocio de gallinas ponedoras y están aprendiendo acerca de la producción de tilapia, mejores técnicas productivas incluyendo el uso de mini riegos, conservación de suelos y mejores prácticas de nutrición e higiene.

Cuando estos jóvenes líderes vuelvan a sus comunidades, enseñarán a sus vecinos lo que han aprendido. 

“Esto me ayudará a mí y a mi familia a producir más, pero también espero poder ayudar a mi comunidad a alcanzar una mayor prosperidad.  Somos siete en casa.  Estoy feliz porque sé que con todo lo que he aprendido, mi familia y yo podremos tener una mejor vida”, dijo Lilian Balbito, de 16 años.

“Quería venir aquí y estudiar en la Fundación Nueva Esperanza porque quería aprender más acerca de los vegetales y de los diferentes tipos de fertilizante natural.  Con esto, podré ayudar a mi familia a producir sus propios vegetales y podremos distribuirlos a la comunidad”, indicó Juan Guilberto, de 17 años.

Construcción de nuevas relaciones en Quiché

Quiché presenta una realidad diferente.  Este es un departamento en un 90% indígena en donde las familias y las comunidades son muy cercanas, en donde sólo unos cuantos hablan español.  El cambio que viene desde fuera se ve con desconfianza.  Tomando esto en cuenta, el FCIL se asoció con el Centro Barbara Ford para la Paz, una ONG que trabaja con familias en Quiché.

Jóvenes líderes indígenas aprendieron acerca de las formas para mejorar sus prácticas nutritivas.  A través de una investigación sobre productos mayas antiguos con alto contenido nutritivo, el Quiché se beneficia en la actualidad de una bebida antigua de granos mixtos, el atol.  Es fácil de preparar y barata.

Esta información se diseminó con rapidez entre las familias del área.  Los jóvenes líderes comunitarios rápidamente organizaron reuniones para descubrir más acerca de esta bebida y para hablar de las formas en que se podían mejorar las prácticas alimenticias utilizando productos locales.

Doña Tomasa, de 32 años, es madre de cuatro niños, de seis, nueve, diez y doce años.  “Mi esposo siempre estaba cansado, y le era difícil levantarse e ir a trabajar.  Entonces pensé en probar a darle a él también el atol.  Lo ha estado tomando durante dos meses y ya se siente mejor.  Hasta me ayuda en casa.”

Hugues Rousseau, Embajador de Canadá en Guatemala indicó, “Canadá se enorgullece de contribuir a los esfuerzos de Guatemala para reducir la desnutrición crónica y para asegurar la prosperidad de las generaciones futuras en el país.  Los nexos de amistas y solidaridad entre Canadá y Guatemala continúan creciendo y el asegurar que haya seguridad alimentaria es un elemento clave en dicha relación.”